Descripción
Dressence se utiliza en fitoterapia como diurético, diaforético (aumenta la sudoración) y como alternativa para ayudar a eliminar los productos de desecho acumulados a través de los riñones, la piel y las membranas mucosas. La sinergia de los diferentes ingredientes de esta formulación posee propiedades desintoxicantes e inmunoestimulantes. Restablece el equilibrio del cuerpo, depurando el organismo a nivel hepático, a nivel renal y a nivel cutáneo, reduciendo eventuales desórdenes inflamatorios o alérgicos y revitalizando el organismo, estimulando el metabolismo y las defensas inmunitarias. BARDANA: Conocida comúnmente para curar el acné y mejorar la piel. La raíz de la planta ha sido utilizada en China durante al menos 3000 años para limpiar la piel y para problemas en las glándulas que se encuentran debajo de la piel, justificando la causa del acné. Contiene 13 ingredientes activos como la inulina (efecto benéfico para el hígado y el sistema digestivo, manteniendo en buen estado la flora intestinal y previniendo el desarrollo de bacterias nocivas, particularmente de los Lactobacillus), poli-acetenos, tanino, lignanos y arctigenina que promueven la circulación de la sangre en la superficie de la piel, mejorando la calidad y la textura. La bardana es considerara un depurativo muy efectivo, ayudando a limpiar la sangre y el sistema linfático, eliminando toxinas y facilitando la eliminación de impurezas por la piel y por el aparato urinario (1,2). Han sido comprobados sus beneficios frente tratamientos de abscesos, furúnculos, quistes sebáceos, enfermedades eruptivas (como escarlatina, varicela y sarampión) o herpes (3,4). Diferentes estudios afirman que reduce la liberación de mediadores inflamatorios, inhibe el crecimiento de microorganismos y posee un efecto antibacteriano y antifúngico (2). ACEDERILLA: Tiene un alto contenido en ácido oxálico y oxalatos; antraquinonas (emodinas), aceite esencial, taninos, quercitina, vitexina, sales de hierro (1,5%), vitamina C. Popularmente se ha usado como depurativo, en el tratamiento de fondo de afecciones dermatológicas crónicas (eczemas, psoriasis, etc.), para el metabolismo, trastornos digestivos, enfermedades del hígado y de la bilis, predisposición a la formación de cálculos (5,6). Actualmente, también se utiliza para el tratamiento de estreñimiento crónico, anemia, en individuos con defensas escasas y también por tratamiento de diarrea. Es antianémico, remineralizante, cicatrizante, vitamínico, expectorante, estimulante de las defensas orgánicas, y también se puede atribuir la acción de diurético. Por su contenido en derivados antraquinónicos debería presentar acción laxante suave, en cambio por su contenido en taninos también puede ser utilizado como astringente (antidiarreico) y como hemostático local (6). PAU D’ARCO: Tiene un alto contenido en lapachol, un agente antibacteriano natural. También posee propiedades antiinflamatorias, antifuÌngicas, antiparasitarias y es muy conocido por sus efectos beneficiosos sobre el sistema inmunitario (7). El contenido de las sustancias del Pau d’Arco se excretan a través de la piel, donde forma una barrera natural que inactiva los microorganismos poco después de que entren en contacto con la piel. En las membranas mucosas del tracto gastrointestinal se realiza exactamente igual, por lo que se evita la penetración de parásitos (8). Estudios in vitro muestran una inhibición clara y potente de los radicales libres y sustancias inflamatorias (por ejemplo, leucotrienos) por las sustancias del Pau d’Arco. El extracto de Pau d’Arco puede incluirse entre los antioxidantes más fuertes (9). OLMO AMERICANO: La corteza de olmo americano es muy rica en mucílago, una mezcla compleja de polisacáridos que forma una fibra gelatinosa relajante cuando se añade agua. Está especialmente recomendada para aliviar enfermedades gástricas, reducir el tiempo de tránsito intestinal y absorber las toxinas de los intestinos. Favorece el desarrollo de las bacterias beneficiosas del intestino y proporciona un sustrato excelente para la fermentación bacteriana (10). Protege la piel irritada y las membranas intestinales en condiciones tales como gota, reumatismo, herpes labial, heridas, abscesos, úlceras y dolores de muelas. Es inserido en la formulación por su actividad energizante y estimulante. Presenta una actividad específicamente regenerante y reforzante de tejidos y mucosas (12). La eliminación de los anaerobios estrogénicos del intestino ayuda al cuerpo de modo significativo a recuperar el equilibrio hormonal crucial y necesario para mantener la salud. La corteza tiene una actividad antiinflamatoria notable y, gracias a la resistencia del mucílago, a la hidrólisis y a la digestión, por parte de los ácidos y las enzimas del estómago, mantiene su acción calmante en todo el sistema digestivo. El mucílago de la corteza de olmo americano también contribuye a hidratar la garganta, las vías nasales y los pulmones. Esta corteza también se utilizaba tradicionalmente para tratar abscesos, disentería, enfermedades urinarias y fiebre. Y en cataplasmas para mejorar la salud de los huesos y las articulaciones, reducir los ganglios inflamados y detener la difusión de las infecciones (10-12). CARDO BENDITO: Su principio activo más importante es la cnicina, un tipo de lactona sesquiterpénica con propiedades antiinflamatorias y citotóxicas de aplicación anticancerígena (13). También es rica en flavonoides, lo que le atribuye propiedades diuréticas, necesarias para tratar afecciones genitourinarias. Contiene un aceite esencial con propiedades bacteriostáticas y actúa como antifúngico (14,15). Por otro lado, resulta útil en el tratamiento de las digestiones pesadas, indigestiones o flatulencias, ya que es un tónico amargo que ayuda a favorecer las secreciones tanto biliares como gástricas. Gracias a sus propiedades astringentes ayuda contra las diarreas. También es útil en casos de falta de apetito (14). BERRO: Es un vegetal rico en carotenoides, vitamina C, vitamina B9, vitamina A, calcio, agua, hierro, yodo y vitamina E. Es útil para los resfriados, bronquitis y tos con flemas. También en el tratamiento de enfermedades metabólicas para mejorar la eliminación de líquidos y la depuración de la sangre y de los órganos de filtrado de nuestro organismo, como la retención de líquidos, la diabetes, la obesidad, cálculos (renales o biliares) e insuficiencia hepática. Se utiliza para prevenir la formación de piedras en el riñón o la vesícula y como ayuda para limpiar el hígado y facilitar su recuperación, contribuyendo a mejorar algunos problemas de hígado (16-18). TRÉBOL ROJO: Es considerado como una de las fuentes más ricas de isoflavonas. Se utiliza tradicionalmente para los sofocos / rubores, síndrome premenstrual, la mejora de mama y la salud materna, así como la reducción del colesterol, mejora de la producción de orina y de la circulación de la sangre, para ayudar a prevenir la osteoporosis, disminuir la posibilidad de coágulos de sangre y placas arteriales y limitantes el desarrollo de la hiperplasia benigna de la próstata. También actúan como detergente, sedante y tónico. Sus flavonoides tienen una acción renal y diurética, favoreciendo así la desintoxicación del organismo (19,20). RUIBARBO CHINO: Los beneficios medicinales de la raíz de Ruibarbo destacan sobre el sistema digestivo donde las condiciones a tratar son diarrea, disentería, estreñimiento, hemorroides, trastornos hepáticos, ictericia, inflamaciones abdominales, dispepsia. Es conocido como por su actividad drenante hepático. Además, la raíz de Ruibarbo elimina gusanos o parásitos intestinales, promueve la cicatrización de las úlceras duodenales, colabora con la vesícula biliar previniendo o eliminando arenillas o cálculos, pero además goza de gran fama como un antibiótico natural muy potente (21-23). KELP NORUEGO: Mejora la digestión y el tránsito intestinal, gracias a que tiene un alto contenido en fibra vegetal. Posee propiedades antidiarreicas debido al ácido algínico o algina. Depura el organismo y elimina tóxicos como metales pesados (24). Activa el metabolismo da glándula de tiroides, regula el colesterol, disminuye la flatulencia y las molestias intestinales por el movimiento del gas. El aporte de vitamina E funciona como antioxidante (25,26). Esta protege el tejido de los radicales libres, mejora la coagulación y ayuda a mantener una mejor calidad de los huesos en la tercera edad (27,28).