Descripción
CardioControl contiene 8 ingredientes ideales para el control y el equilibrio de la salud cardiovascular y del sistema circulatorio. Previene y es de ayuda en una multitud de trastornos cardiovasculares como hipertensión, arteriosclerosis, hipercolesterolemia e hiperlipidemia.
La sinergia de los componentes de CardioControl contribuye a ser una ayuda eficaz como cardioprotector, antiplaquetario, antitrombótico y un poderoso antioxidante, equilibrando y fortaleciendo el corazón.
AJO: es uno de los productos de salud natural mejor estudiados para la salud cardiovascular. Ha sido objeto de más de 90 ensayos clínicos en humanos. Tiene efectos positivos sobre los factores de riesgo cardiovascular, ya que reduce la hiperlipidemia, la hipertensión y previene la formación de trombos (1-3). En diferentes estudios se ha demostrado que el ajo es capaz de disminuir los niveles de colesterol sanguíneo total, fundamentalmente su forma más dañina, que es unido a las lipoproteínas de baja densidad (LDL). Esta reducción puede ser explicada por la inhibición de la síntesis de colesterol en el hígado, al ser capaz de inhibir las enzimas claves de este proceso (la HMG-CoA sintasa y la HMG-CoA reductasa) (4,5). El ajo además produce una estimulación de la liberación de bilis de las vesículas biliares (la bilis contiene colesterol y compuestos relacionados), por lo que se favorece la eliminación del colesterol (3). En un meta-análisis, se demostró que el ajo reduce el colesterol total, así como el LDL o el «colesterol malo» (6).
En otro meta-análisis los pacientes con presión arterial alta, se demostró que el ajo redujo en hasta 8,7 puntos la presión sistólica y en 6,1 puntos la diastólica (7). Además, la misma revisión también encontró efectos significativos en la modulación inmunológica, incrementando la actividad de los macrófagos, las células natural killers (NK) y la producción de células T y B (7).
Varios estudios han mostrado con claridad que el ajo posee una fuerte actividad antiplaquetaria; tal es el caso de la identificación que se ha logrado recientemente de potentes enzimas que inhiben la actividad de la adenosin deaminasa (degrada la adenosina, un agente antiplaquetario) y la fosfodiesterasa de AMPc (degrada el AMPc en AMP) (8). Se han aportado elementos que demuestran la acción antitrombótica capaz de ejercer el ajo al actuar sobre factores involucrados con el proceso de trombosis (9).
Otros ensayos muestran beneficios adicionales sobre la elasticidad vascular y la función endotelial (10), grosor de la íntima-media carotídea (GIMc), que es una medida de aterosclerosis (11), así como la reducción de la placa arterial coronaria (12).
ESPINO BLANCO (hojas y bayas): es otra hierba bien estudiada que se usa para tratar la hipertensión y la insuficiencia cardíaca. Se ha demostrado que el espino reduce la presión arterial en pacientes con hipertensión (13). Posee bioflavonoides y proantocianidinas proporcionando efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular, ya que los bioflavonoides están bien establecidos como poseedores de una importante actividad antioxidante. Las bayas son ricas en hiperósido, mientras que las hojas contienen niveles más altos de vitexina-2-ramnósido. Puede mejorar el flujo sanguíneo de las arterias coronarias y las contracciones del músculo cardíaco, por lo que se utiliza ampliamente en trastornos cardiovasculares como arritmia, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca congestiva (14). Ayuda a la eliminación de los lípidos plasmáticos, tales como el colesterol total, los triglicéridos y las fracciones de LDL y VLDL. También inhibe ligeramente la enzima de conversión de la angiotensina (ECA) y reduce la producción de la potente sustancia angiotensina II que comprime los vasos sanguíneos, por lo que actúa como hipotensor y diurético. Disminuye ligeramente la presión arterial en algunas personas con tensión arterial alta, pero no debe ser pensado como un sustituto de los medicamentos cardíacos para esta condición (14,15).
En una revisión, que incluyó 14 ensayos clínicos, se determinó que el uso de espino blanco aumenta la capacidad de bombeo del corazón medida como carga de trabajo máxima, mejoró la tolerancia al ejercicio y disminuyó el consumo de oxígeno en el miocardio en comparación con el placebo. También mejoraron los síntomas asociados con una función cardíaca deficiente, como dificultad para respirar y con fatiga (16).
MUÉRDAGO: aunque es más conocido por su efecto anticancerígeno, también es una planta medicinal utilizada tradicionalmente para la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares como arteriosclerosis (17). Contiene un glucósido con acción cardiotónica, la viscoflavina. Es un conocido depresor cardíaco, consiguiendo efectos positivos sobre el corazón y el sistema circulatorio en general, regulando el ritmo cardíaco y disminuyendo palpitaciones y mareos. Los estudios preclínicos muestran que el muérdago ejerce efectos vasodilatadores a través del bloqueo de los canales de calcio, así como por la inducción de la óxido nítrico sintasa endotelial (eNOS) (18,19). En modelos animales, se ha demostrado que el muérdago aumenta el HDL o «colesterol bueno» y reduce la glucosa elevada en sangre (20,21).
AGRIPALMA: está compuesta por taninos, saponinas, diversos alcaloides y glucósidos amargos (principalmente la leunurina) que sirve como tónico cardiaco. Sus efectos son variados, aunque su principal uso es para regular la presión sanguínea Se ha utilizado tradicionalmente como una hierba calmante o sedante cardiovascular, que reduce las palpitaciones, la presión arterial y la ansiedad, empleándose para afecciones del corazón, incluyendo insuficiencia cardíaca, latidos cardíacos irregulares, ritmo cardiaco acelerado y síntomas cardíacos debido a la ansiedad (22,23). También se utiliza para la ausencia de períodos menstruales, gases intestinales (flatulencia) e hipertiroidismo (22,24). Un estudio evaluó el extracto de agripalma en 50 pacientes con hipertensión arterial en estadios 1 y 2, acompañado de ansiedad y trastornos del sueño. Los resultados mostraron una mejora significativa en los síntomas de ansiedad y depresión en el 32% de los pacientes, una mejoría moderada en el 48% y un efecto débil en el 8%; esto fue acompañado de una mejora en la presión arterial (25).
CAYENA: las propiedades de la cayena se deben principalmente a su contenido en capsaicinoides, siendo la capsaicina el más importante. Reduce el colesterol LDL y los triglicéridos y previene la hipertensión. También destaca su capacidad para estimular la circulación de la sangre a nivel periférico del cuerpo, ayudando a regular la fluidez del torrente sanguíneo, equilibrando y fortaleciendo el corazón, las arterias, los capilares y los nervios. Así mismo, sirve para reducir la arterosclerosis, fomentando la actividad fibrinolítica y evitando la formación de coágulos, reduciendo las posibilidades de tener un infarto o una embolia (26).
La investigación preclínica sobre los capsaicinoides de la cayena ha mostrado efectos en el corazón, específicamente con la inhibición de la proliferación de células vasculares del músculo liso (una de las etapas del desarrollo de la aterosclerosis) (27), reducción de la formación de placas ateroscleróticas (28), reducción del colesterol total (28) y triglicéridos (29), y aumento de la liberación de óxido nítrico endotelial (NO) (30).
También proporciona propiedades digestivas aumentando la producción de ácidos estomacales y su capacidad para aumentar la motilidad del estómago e intestinos al aumentar el riesgo sanguíneo (31).
SAUCE BLANCO: contiene un importante glicósido fenólico, la salicina. Ésta posee propiedades analgésicas, antiinflamatorias, sedativas, antiplaquetarias, antirreumáticas, antipiréticas, depurativas y estomacales (32). Su contenido en salicina se convierte en ácido salicílico en el organismo inhibiendo las prostaglandinas. Las propiedades anticoagulantes impiden la formación de trombos o coágulos en el interior de las arterias o las venas por acumulación de las plaquetas. Fluidifica la sangre y ayuda a evitar la aparición de ciertas enfermedades cardiovasculares, tales como arteriosclerosis, ataques cardíacos o mala circulación en general (32,33).
El sauce tiene propiedades antiinflamatorias y se ha demostrado que las procianidinas del sauce compensan los efectos vasoconstrictores de las LDL oxidadas e inducen la vasodilatación a través de la óxido nítrico sintasa endotelial (eNOS) (34).
MIRTILLO: los antocianósidos se consideran los constituyentes más importantes de los componentes farmacológicamente activos de Vaccinium myrtillus. Los antocianósidos poseen fuertes propiedades antioxidantes; estabilizan las fibras de colágeno y promueven la biosíntesis del colágeno, disminuyen la permeabilidad capilar y la fragilidad e inhiben la agregación plaquetaria. Los antocianósidos y otros constituyentes de las hojas del mirtillo disminuyen la permeabilidad vascular y mejoran el tono vascular y el flujo sanguíneo. También impide la liberación y síntesis de compuestos proinflamatorios como histamina, prostaglandinas y leucotrienos (35-38). Además, se ha demostrado que las decocciones de la hoja administradas oralmente disminuyen los niveles de glucosa en sangre (39).
Planta |
Efectos clínicos |
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Reducción del colesterol |
Tensión arterial |
Función contráctil del corazón |
Vasodilatación Óxido Nítrico Sintasa endotelial (eNOS) |
Aterosclerosis |
Glucosa |
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Ajo |
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Espino blanco |
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Muérdago |
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Agripalma |
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Cayena |
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Sauce blanco |
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Mirtilo |
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